365 Tao #229, 15 de Febrero 2010: Redención
Redención
Medito diariamente ante el altar,
Pero aún sigo cubierto de pecado.
A pesar de los diarios esfuerzos por mejorar, seguimos teniendo muchos defectos. Eliminamos uno, sólo para encontrar nuevos. Nos liberamos de una relación superflua, sólo para encontrar nuevos enredos. ¿Por qué es tan difícil encontrar la liberación? Porque nuestras propias mentes son la fuente de nuestros problemas.
Cada quien con inteligencia y ambición tiene profundo deseo. Queremos cosas. Concebimos estrategias para obtenerlas. Ya sea el casi instintivo apetito por comida o sea deseo revestido en aprobación social, nuestras mentes no descansan nunca en su hambre por satisfacción. Una vez que tenemos deseo, tratamos de alcanzar el objeto de nuestro deseo. Si no tenemos éxito en alcanzarlo, nos enojamos, nos frustramos, y decepcionamos. Si obtenemos lo que queremos, sólo queremos más.
Este tratar de alcanzar nunca termina. Aunque meditemos, no podemos eliminar este hábito de una vez. Por lo tanto, aunque puede que nos sentemos con toda sinceridad ante el altar, debemos también aceptar que no seremos rápidamente redimidos. Los seguidores del Tao saben cómo eliminar el deseo, aceptar los defectos personales y trabajar hacia una paciente eliminación del hambre de la mente por satisfacción externa.
La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #46, Organización
Medito diariamente ante el altar,
Pero aún sigo cubierto de pecado.
A pesar de los diarios esfuerzos por mejorar, seguimos teniendo muchos defectos. Eliminamos uno, sólo para encontrar nuevos. Nos liberamos de una relación superflua, sólo para encontrar nuevos enredos. ¿Por qué es tan difícil encontrar la liberación? Porque nuestras propias mentes son la fuente de nuestros problemas.
Cada quien con inteligencia y ambición tiene profundo deseo. Queremos cosas. Concebimos estrategias para obtenerlas. Ya sea el casi instintivo apetito por comida o sea deseo revestido en aprobación social, nuestras mentes no descansan nunca en su hambre por satisfacción. Una vez que tenemos deseo, tratamos de alcanzar el objeto de nuestro deseo. Si no tenemos éxito en alcanzarlo, nos enojamos, nos frustramos, y decepcionamos. Si obtenemos lo que queremos, sólo queremos más.
Este tratar de alcanzar nunca termina. Aunque meditemos, no podemos eliminar este hábito de una vez. Por lo tanto, aunque puede que nos sentemos con toda sinceridad ante el altar, debemos también aceptar que no seremos rápidamente redimidos. Los seguidores del Tao saben cómo eliminar el deseo, aceptar los defectos personales y trabajar hacia una paciente eliminación del hambre de la mente por satisfacción externa.
La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #46, Organización
Comentarios
También eso de sólo aceptar los defectos, si en parte, pero si son defectos que impiden hacer cosas hay que mejorarlos y superarlos, y eso es gran parte gracias a una motivación interna. =)
Saludos
Como yo lo entiendo, y creo que es la forma Taoísta -versus la Budista, por ejemplo- desapego no es no desear, sino no necesitar que mis deseos se hagan realidad para ser feliz. Vivir en el presente sin aferrarse a nada, aceptando y aprendiendo de cada experiencia. No estar todo el tiempo esperando algo que aún no es o que no ha llegado para vivir, para hacer, para ser feliz. Evitar eso de "si pasara tal cosa, si yo tuviera eso, si yo fuera asá, entonces sí que..."
Nadie ha dicho que sea fácil...
Si te fijas, en otras meditaciones se habla de la importancia del auto cultivo, de tener metas, de saber en qué parte del camino estamos... así que no es que los taoistas no tengan ambiciones.
Esta meditación la entiendo más bien como una advertencia para quienes son muy autoexigentes, para quienes se impacientan con el progreso lento.
Lo de ya no desear, lo de la aceptación total es sólo para los iluminados... y la idea es que en algún momento todos lo seamos...
dharmajump@yahoo.es