365 Tao #113, 22 de Octubre: Aceptación
Aceptación
La sequía quema las cuencos haciendolas polvo,
La lluvia ligera es un rocío de burla.
Recibe sin quejarte,
Trabaja con el destino.
Cuando el campo es asolado por la sequía, es inútil quejarse. Incluso cuando la ligera lluvia falla en humedecer el reseco paisaje, deberíamos aceptar lo que sucede. Esta es la forma del Tao, y uno que sigue el Tao debe aceptar lo que venga.
Podemos tener la ambición de movernos en una dirección, pero el Tao decidirá otra cosa. Podemos tener planes para el futuro, pero el Tao torcerá el tiempo de forma diferente. Habrá algunos que griten con rabia y frustración, pero los seguidores del Tao permanecerán silenciosos y se ocuparán del asunto de la preparación.
La aceptación no significa fatalismo. No significa capitulación a alguna predestinación que masacra. Aquellos que siguen el Tao no creen en ser impotentes. Creen en actuar dentro del marco de las circunstancias. Por ejemplo, en una sequía, se prepararán almacenando el agua que esté disponible. Eso es acción sensata. No plantarán un jardín de flores que requiera un montón de agua. Eso es ignorancia y egotismo.
La aceptación es un acto dinámico. No debería indicar inercia, estancamiento o inactividad. Uno debería simplemente establecer qué es lo que la situación requiere y luego implementar lo que uno cree que es lo mejor. En tanto que los propios actos estén en concordancia con el momento y uno no deje rastros descuidados, la acción es correcta.
La sequía quema las cuencos haciendolas polvo,
La lluvia ligera es un rocío de burla.
Recibe sin quejarte,
Trabaja con el destino.
Cuando el campo es asolado por la sequía, es inútil quejarse. Incluso cuando la ligera lluvia falla en humedecer el reseco paisaje, deberíamos aceptar lo que sucede. Esta es la forma del Tao, y uno que sigue el Tao debe aceptar lo que venga.
Podemos tener la ambición de movernos en una dirección, pero el Tao decidirá otra cosa. Podemos tener planes para el futuro, pero el Tao torcerá el tiempo de forma diferente. Habrá algunos que griten con rabia y frustración, pero los seguidores del Tao permanecerán silenciosos y se ocuparán del asunto de la preparación.
La aceptación no significa fatalismo. No significa capitulación a alguna predestinación que masacra. Aquellos que siguen el Tao no creen en ser impotentes. Creen en actuar dentro del marco de las circunstancias. Por ejemplo, en una sequía, se prepararán almacenando el agua que esté disponible. Eso es acción sensata. No plantarán un jardín de flores que requiera un montón de agua. Eso es ignorancia y egotismo.
La aceptación es un acto dinámico. No debería indicar inercia, estancamiento o inactividad. Uno debería simplemente establecer qué es lo que la situación requiere y luego implementar lo que uno cree que es lo mejor. En tanto que los propios actos estén en concordancia con el momento y uno no deje rastros descuidados, la acción es correcta.
Comentarios
Un abrazo,
Karin
Roi, A Crunha, Galiza, Spain.
Me emociona mucho el saber que hay gente que se alegra al recibir estas palabras en su correo.
Un abrazo,
Karin
Felicitaciones.
Myrna Kompatzki C.
Un abrazo
Karin