365 Tao #48, 18 de Agosto: Conocimiento
Conocimiento
La vida es
Belleza,
Terror,
Conocimiento.
Una parte crucial de seguir el Tao es buscar conocimiento. Todos los esfuerzos del auto cultivo están dirigidos a hacernos un vehículo adecuado para esa búsqueda. A veces lo que aprendemos no es placentero. Con el aprendizaje, vislumbramos la vida como realmente es, y eso es difícil de sobrellevar. Es por eso que el progreso espiritual es lento: no porque nadie nos diga los secretos, sino porque nosotros mismos debemos superar miedos y sentimientos antes que podamos captarlos.
En toda vida hay un punto débil de terror. Es el sufrir, es el daño. Muy dentro de todos nosotros hay intensos miedos que han dejado a pocos de nosotros enteros. Los terrores de la vida nos persiguen, nos atacan, nos dejan feos cortes. Para amortiguarlos, hacemos incapié en la belleza, coleccionamos cosas, nos enamoramos, tratamos desesperadamente hacer algo duradero en nuestras vidas. Tomamos la belleza como lo único que vale la pena en esta existencia, pero ella no puede velar la maldición, la violencia, la aleatoriedad y la injusticia.
Sólo el conocimiento extirpa este miedo. Si se nos fuera a mostrar toda la verdad, no podríamos soportarla. Tanto los detalles encantadores como los horribles nos hacen humanos, y cuando el conocimiento amenaza con mostrarnos todos nuestros disparates, podríamos darnos cuenta que aún no estamos listos para dejarlos detrás. Entonces el velo se cierra otra vez, y nos sentamos meditando ante él, tratando de prepararnos para el momento cuando nos atrevamos a descorrer la cortina por completo.
La vida es
Belleza,
Terror,
Conocimiento.
Una parte crucial de seguir el Tao es buscar conocimiento. Todos los esfuerzos del auto cultivo están dirigidos a hacernos un vehículo adecuado para esa búsqueda. A veces lo que aprendemos no es placentero. Con el aprendizaje, vislumbramos la vida como realmente es, y eso es difícil de sobrellevar. Es por eso que el progreso espiritual es lento: no porque nadie nos diga los secretos, sino porque nosotros mismos debemos superar miedos y sentimientos antes que podamos captarlos.
En toda vida hay un punto débil de terror. Es el sufrir, es el daño. Muy dentro de todos nosotros hay intensos miedos que han dejado a pocos de nosotros enteros. Los terrores de la vida nos persiguen, nos atacan, nos dejan feos cortes. Para amortiguarlos, hacemos incapié en la belleza, coleccionamos cosas, nos enamoramos, tratamos desesperadamente hacer algo duradero en nuestras vidas. Tomamos la belleza como lo único que vale la pena en esta existencia, pero ella no puede velar la maldición, la violencia, la aleatoriedad y la injusticia.
Sólo el conocimiento extirpa este miedo. Si se nos fuera a mostrar toda la verdad, no podríamos soportarla. Tanto los detalles encantadores como los horribles nos hacen humanos, y cuando el conocimiento amenaza con mostrarnos todos nuestros disparates, podríamos darnos cuenta que aún no estamos listos para dejarlos detrás. Entonces el velo se cierra otra vez, y nos sentamos meditando ante él, tratando de prepararnos para el momento cuando nos atrevamos a descorrer la cortina por completo.
Comentarios
Abrazo, Cristhian.
Lo de hoy fue un error! Estoy de viaje como no sabía si podría conectarme dejé programadas las entradas del 17 y 18 de Agosto... pero parece que me evivoqué y le puse 17 a ambas...
Crees que sería bueno publicar un día antes lo que toca para el siguiente? Yo no tendría problema. Me gustaría saber qué opina el resto de mis pocos suscriptores. Deja ver si puedo hacer una mini encuesta a ver qué opinan quienes la reciben por email.
Gracias por comentar!
Karin
Me ha gustado acceder a esta publicación a través de una amiga. Seguramente la leen muchas más personas de las que se suscriben.
Saludos
También creo que conocer del Tao nos ayuda a comprendernos mejor y avanzar un poco más iluminados por la vida.
Un abrazo,
Karin