365 Tao #289, 16 de Abril: Fusionarse
*Fusionarse*
Toma el sol. Colócalo en tu corazón.
Toma la luna. Colócala en tu barriga.
Baja la Osa Mayor.
Fusiónate con la Estrella del Norte.
Hemos transitado desde consideraciones sobre dioses distantes a una más orientada al interior. En el pasado, nuestra relación era vista verticalmente: La gente estaba en una posición subordinada y los dioses eran supremos. Sin mucho esfuerzo, podemos ver que este punto de vista era un reflejo de definiciones feudales y emociones infantiles.
En contraste, los seguidores del Tao declaran que los dioses no existen.
Pensar que esto es blasfemo es no captar el punto. Mas bien, aquellos que siguen el Tao buscan una relación con lo divino en la cual no hay división. Buscan un estado de unidad.
Si la gente es una con su dios, entonces es evidente que no hay división entre ellos. Si no hay división entre ellos, entonces ellos son dios y dios es ellos. Esto no significa que una persona pueda hacer todas las cosas que los dioses supuestamente son capaces de hacer. En lugar de eso, ellos alcanzan un estado de existencia y comprensión donde no hay distinciones, miedos o incertidumbres acercas de lo que es divino.
Por eso es que a veces contemplamos traer las estrellas a nuestra existencia misma. Queremos fusionarnos con el Tao. En esencia, nos volvemos Tao y el Tao se vuelve nosotros.
Toma el sol. Colócalo en tu corazón.
Toma la luna. Colócala en tu barriga.
Baja la Osa Mayor.
Fusiónate con la Estrella del Norte.
Hemos transitado desde consideraciones sobre dioses distantes a una más orientada al interior. En el pasado, nuestra relación era vista verticalmente: La gente estaba en una posición subordinada y los dioses eran supremos. Sin mucho esfuerzo, podemos ver que este punto de vista era un reflejo de definiciones feudales y emociones infantiles.
En contraste, los seguidores del Tao declaran que los dioses no existen.
Pensar que esto es blasfemo es no captar el punto. Mas bien, aquellos que siguen el Tao buscan una relación con lo divino en la cual no hay división. Buscan un estado de unidad.
Si la gente es una con su dios, entonces es evidente que no hay división entre ellos. Si no hay división entre ellos, entonces ellos son dios y dios es ellos. Esto no significa que una persona pueda hacer todas las cosas que los dioses supuestamente son capaces de hacer. En lugar de eso, ellos alcanzan un estado de existencia y comprensión donde no hay distinciones, miedos o incertidumbres acercas de lo que es divino.
Por eso es que a veces contemplamos traer las estrellas a nuestra existencia misma. Queremos fusionarnos con el Tao. En esencia, nos volvemos Tao y el Tao se vuelve nosotros.
Comentarios
Cómo me imagino a Dios? puedo imaginarmelo de varias maneras, pero no creo que importe... Me gusta la idea de Buda de no hablar de lo que no se sabe, de lo que a uno le queda grande.
Visto así, si puedo entender la negación taoísta.