365 Tao #33, 3 de Agosto 2016: Defensa
Defensa
Los demonios que entren en tu círculo
Deben ser expulsados.
No importa en que mundo entres -la oficina, el colegio, el templo, la prisión o las calles- hay un submundo poblado por demonios. Lo son las personas codiciosas, agresivas, sádicas y cínicas. No sólo se aprovechan de los demás sin compunción, sino que se deleitan en ello. Encuentran placer en ver sufrir a otros.
El por qué es así no puede ser respondido. Está sólo el hecho, sin significado metafísico u otras ramificaciones. No es karma, no es el destino. Si esas personas deciden atacarte, son las circunstancias. Tú tienes que pelear, o ser acribillado.
La compasión y la humildad pueden estar entre las virtudes humanas más atesoradas, pero no son útiles en el conflicto. Una bella estatua dorada de tu dios más adorado es un tesoro, tú no la usarías como un arma. La virtud es de valor en el contexto apropiado; sólo una espada servirá en la batalla.
Ya sea que el ataque sea físico -asalto, violación, asesinato- o que sea mental -intrigas de negocios, abuso emocional- debes estar preparado. Lo mejor es prepararse para el conflicto aprendiendo tanta autodefensa como sea posible. No te convertirás en un matón o en un monstruo, sino que aprenderás que puedes responder ante cualquier situación. Si no eres atacado nunca, eso es maravilloso. El entrenamiento seguirá ayudándote a trabajar tus miedos, tus inhibiciones y tus ansiedades. En caso de conflicto, nadie, ni siquiera un veterano, está siempre seguro de que saldrá vivo de la confrontación. Pero resuelven ir a su encuentro y darse la posibilidad de dar la pelea. Eso en sí mismo es un triunfo sobre el mal.
La meditación de hoy sobre el hemisferio norte es la #215, Deterioro
Los demonios que entren en tu círculo
Deben ser expulsados.
No importa en que mundo entres -la oficina, el colegio, el templo, la prisión o las calles- hay un submundo poblado por demonios. Lo son las personas codiciosas, agresivas, sádicas y cínicas. No sólo se aprovechan de los demás sin compunción, sino que se deleitan en ello. Encuentran placer en ver sufrir a otros.
El por qué es así no puede ser respondido. Está sólo el hecho, sin significado metafísico u otras ramificaciones. No es karma, no es el destino. Si esas personas deciden atacarte, son las circunstancias. Tú tienes que pelear, o ser acribillado.
La compasión y la humildad pueden estar entre las virtudes humanas más atesoradas, pero no son útiles en el conflicto. Una bella estatua dorada de tu dios más adorado es un tesoro, tú no la usarías como un arma. La virtud es de valor en el contexto apropiado; sólo una espada servirá en la batalla.
Ya sea que el ataque sea físico -asalto, violación, asesinato- o que sea mental -intrigas de negocios, abuso emocional- debes estar preparado. Lo mejor es prepararse para el conflicto aprendiendo tanta autodefensa como sea posible. No te convertirás en un matón o en un monstruo, sino que aprenderás que puedes responder ante cualquier situación. Si no eres atacado nunca, eso es maravilloso. El entrenamiento seguirá ayudándote a trabajar tus miedos, tus inhibiciones y tus ansiedades. En caso de conflicto, nadie, ni siquiera un veterano, está siempre seguro de que saldrá vivo de la confrontación. Pero resuelven ir a su encuentro y darse la posibilidad de dar la pelea. Eso en sí mismo es un triunfo sobre el mal.
La meditación de hoy sobre el hemisferio norte es la #215, Deterioro
Comentarios
Es tanto mi desacuerdo... que no sé por dónde empezar, de modo que dejémoslo estar así aunque asumo que puedo estar completamente equivocado.
Saludos.
Pero también sería vana mi explicación pues mi desacuerdo es total; no tendría sentido rebatir argumento por argumento porque, además de tedioso, sería una osadía teniendo en cuenta que quien los firma es un verdadero maestro.
Quizás más adelante en el Camino llegue a compartir las ideas expresadas aquí.
Saludos cordiales.
Un abrazo
Karin
Pero, claro, como ya he dicho, puedo estar completamente equivocado.
Aunque si mi voluntad no era explicarme, no debería haber cedido a la presión para hacerlo. La mejor respuesta era el silencio. Mal hecho por mi parte.
En fin... que no siempre me resulta fácil resonar con la armonía del Tao.
En el camino del Tao aprendemos de la naturaleza, y podemos observar que los animales también se defienden. Incluso las plantas desarrollan espinas o veneno como defensa. No hay nada más peligroso que una madre defendiendo a sus cachorros, por muy tierna y solícita que pueda ser en otras circunstancias.
En el Tao hay un cierto orden de las cosas, y ese orden incluye que ante el ataque hay dos respuestas defensivas: huir o contraatacar. Convertirse en víctima sin prestar oposición es también una opción... pero será la que fluye con el Tao?
La práctica Taoísta incluye el aprendizaje y la práctica de artes marciales, me imagino que es porque nos apoyan en el camino.
Pero tampoco soy dueña de la verdad así que puedo respetar tu postura y esforzarme por entenderla :-)
Un abrazo,
Karin
Pero mi desacuerdo tiene más que ver con mi particular acercamiento al Tao. Ni llevo a cabo prácticas taoístas ni me interesa el taoísmo (como ningún otro "ismo"). Lo que me interesa es la Armonía Universal. Y la Conciencia Cósmica. Y la Fuente Original. Y la Luz de Todos los Tiempos. Y la Unidad del Todo... Y es en ese camino donde mi esencia resuena gozosamente con el Tao.
De ahí que encuentre tan fructíferas estas reflexiones, aunque no siempre pueda compartirlas. No se preocupe por ello, estimada Karin, porque me son igualmente provechosas.
Reciba un cordial saludo.
Faltaría más, Karin. Y es equilibrado, sensato y loable que así sea.
Tan solo manifestaba mi contrariedad ante la preparación para defenderse (aunque no hablaba de no hacerlo en caso de necesidad ineludible).
Es una simple cuestión de matices.
En cualquier caso, ha sido un placer contrastar opiniones con usted. Saludos.