365 Tao #138, 16 de Noviembre 2010: Academicismo
Academicismo
Un océano dentro del cráneo.
Buscando el código universal en las letras.
La mente es como una flor en agua helada:
Un ojo al interior de los pétalos.
El intelecto es uno de los problemas más espinudos para un aspirante espiritual. Uno no puede estar sin él - en efecto, es esencial- y sin embargo uno no le puede permitir el permanecer totalmente dominante. El intelecto debe ser completamente desarrollado antes de llevarlo a un punto de neutralidad. A menos que se haga esto, actuará como un bloqueo, y no habrá ningún supremo éxito espiritual.
La erudición es por lo tanto un importante primer paso. La educación es un medio para ganar acceso al mundo convencional, para satisfacer nuestra curiosidad, y para evitar tendencias supersticiosas. No se puede hablar de ahondar en los misterios filosóficos si uno no ha satisfecho ni su propia curiosidad sobre la naturaleza, la civilización, las matemáticas y el lenguaje. Pero una vez que el cultivo de la mente es alcanzado, uno debe enfocarse cada vez más en una parte de la mente que está mucho más allá de lo académico.
El intelecto usa la discriminación, la categorización, y las distinciones dualísticas en formas altamente sofisticadas. En contraste, la contemplación espiritual no supone ninguna discriminación, ninguna categorización, ni ningún dualismo, así que tiene muy poca necesidad de academicismo. Es pura acción que requiere la totalidad nuestro ser interior. Necesita pura participación, no meramente estudio. El uso adecuado del intelecto es darle holgura, desarrollarlo a un nivel extraordinario, y no obstante dejarlo atrás cuando se requiere de acción espiritual. Un sabio sabe cómo equilibrar y combinar ambos.
Un océano dentro del cráneo.
Buscando el código universal en las letras.
La mente es como una flor en agua helada:
Un ojo al interior de los pétalos.
El intelecto es uno de los problemas más espinudos para un aspirante espiritual. Uno no puede estar sin él - en efecto, es esencial- y sin embargo uno no le puede permitir el permanecer totalmente dominante. El intelecto debe ser completamente desarrollado antes de llevarlo a un punto de neutralidad. A menos que se haga esto, actuará como un bloqueo, y no habrá ningún supremo éxito espiritual.
La erudición es por lo tanto un importante primer paso. La educación es un medio para ganar acceso al mundo convencional, para satisfacer nuestra curiosidad, y para evitar tendencias supersticiosas. No se puede hablar de ahondar en los misterios filosóficos si uno no ha satisfecho ni su propia curiosidad sobre la naturaleza, la civilización, las matemáticas y el lenguaje. Pero una vez que el cultivo de la mente es alcanzado, uno debe enfocarse cada vez más en una parte de la mente que está mucho más allá de lo académico.
El intelecto usa la discriminación, la categorización, y las distinciones dualísticas en formas altamente sofisticadas. En contraste, la contemplación espiritual no supone ninguna discriminación, ninguna categorización, ni ningún dualismo, así que tiene muy poca necesidad de academicismo. Es pura acción que requiere la totalidad nuestro ser interior. Necesita pura participación, no meramente estudio. El uso adecuado del intelecto es darle holgura, desarrollarlo a un nivel extraordinario, y no obstante dejarlo atrás cuando se requiere de acción espiritual. Un sabio sabe cómo equilibrar y combinar ambos.
La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #320, Pobre
Comentarios
Y la necesidad de lanzarnos a el ocurre desde muy dentro de nuestro ser.
Gracias por comentar!
Busco el Tao de Pooh de Benjamin Hoof en castellano desde hace meses porque está descatalogado.
Sólo lo encontré en la BNE (Biblioteca Nacional Española), pero mientras no vaya a Madrid no podré disfrutarlo. El "Wu wei" se me resiste en esta acción, como en tantas otras.
Ante la imposibilidad perseveré con un modo de acción que podría denominarse como "Yu wei" desquiciante para mí: Traducirlo yo mismo con mis reducidísimos conocimientos del inglés.
Hoy encontré uno de segunda mano a la venta: Pedían algo más de 700€ por el.
Karin, no sé cómo te las has arreglado para contactar con el autor del magnífico libro que has traducido y compartido con tanta naturalidad y sabiduría latente.
Pero si te animases con el "Tao de Pooh"............
Recibe un cordial saludo impregnado de profundo agradecimiento.
clubnautico@live.com
Si tuviese el tiempo traduciría el Tao de Pooh para poder enviártelo, pero a pesar de tan buena prensa y de que me gustó cuando lo leí hace algunos años, creo que hay libros mucho más valiosos y que traduciría antes, como los de Derek Lin: The Tao of daily life y The Tao of success.... pero antes que eso debería traducir The Living I Ching de Deng Ming Dao, quien muy gentilmente me envió incluso sus notas y no he tenido tiempo para hacerlo.
Algún día...
Espero que lo puedas conseguir!
Un abrazo,
Karin
En beneficio de todos (y en el propio), te animo a abordar la traducción de "The Living I Ching".
Por cierto, aprovecho para hacerte una pregunta en tu condición de experta: ¿el libro de Deng Ming Dao titulado "Crónicas del Tao" y publicado por La Liebre de Marzo es una obra diferente?
Gracias de antemano.
Un abrazo,
Karin
Recibe un cordial saludo.
Un abrazo,
Karin
Si me acepta una recomendación (discúlpeme si ya lo conoce), me atrevo a sugerirle la lectura del luminoso libro "Nuevos pensamientos para una vida mejor: La sabiduría del Tao" ("Change Your Thoughts, Change Your Life. Living the Wisdom of the Tao") de Wayne W. Dyer.
Gracias por todo. Saludos.
En agradecimiento, recomiendo otros dos de mis favoritos, de Derek Lin, son cuentos taoístas: The Tao of Daily Life y The Tao of Success.
Un abrazo,
Karin
No hay nada que agradecer en cuanto a mi recomendación, pero, por supuesto, tomo nota de la suya.
Muchas gracias. Saludos.