365 Tao #78, 17 de Septiembre 2010: Miedo
Miedo
Confía en los dioses interiores,
Acepta las bendiciones recibidas.
La ilusión es la frontera de la realidad:
Atraviesa el miedo para ir más allá.
En tus meditaciones, encontrarás dioses. Esos dioses son nada más que los aspectos más sagrados de tu propia mente; no son otros seres. Tus dioses internos te otorgarán regalos de conocimiento y poder. Acepta lo que venga a tu camino sin dudar y sin miedo. Puedes confiar en tus dioses. Ellos nunca te traicionarán, porque tú no puedes traicionarte a ti mismo.
Tal confianza disuelve el miedo y el arrepentimiento. Encontrarás una resolución a tus conflictos internos. Los dioses te harán avanzar hasta el límite la realidad misma. Del otro lado hay una vasta profundidad, la naturaleza última de la existencia. Pero la frontera puede ser cruzada sólo si has resuelto todo miedo y arrepentimiento.
Todo miedo viene de nuestro sentido del yo. Cuando nos paramos en el borde de la realidad, tenemos miedo de perder nuestra identidad al zambullirnos. Tenemos miedo de ser destruidos. Pero venimos del Tao en primer lugar. Somos Tao. El volver al Tao no es ser negados, sino volverse uno con el universo entero. Cierto, no seguiremos siendo los mismos que somos ahora, pero seremos uno con el Tao. En ese estado, el miedo no es necesario.
La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #260, Estímulo
Confía en los dioses interiores,
Acepta las bendiciones recibidas.
La ilusión es la frontera de la realidad:
Atraviesa el miedo para ir más allá.
En tus meditaciones, encontrarás dioses. Esos dioses son nada más que los aspectos más sagrados de tu propia mente; no son otros seres. Tus dioses internos te otorgarán regalos de conocimiento y poder. Acepta lo que venga a tu camino sin dudar y sin miedo. Puedes confiar en tus dioses. Ellos nunca te traicionarán, porque tú no puedes traicionarte a ti mismo.
Tal confianza disuelve el miedo y el arrepentimiento. Encontrarás una resolución a tus conflictos internos. Los dioses te harán avanzar hasta el límite la realidad misma. Del otro lado hay una vasta profundidad, la naturaleza última de la existencia. Pero la frontera puede ser cruzada sólo si has resuelto todo miedo y arrepentimiento.
Todo miedo viene de nuestro sentido del yo. Cuando nos paramos en el borde de la realidad, tenemos miedo de perder nuestra identidad al zambullirnos. Tenemos miedo de ser destruidos. Pero venimos del Tao en primer lugar. Somos Tao. El volver al Tao no es ser negados, sino volverse uno con el universo entero. Cierto, no seguiremos siendo los mismos que somos ahora, pero seremos uno con el Tao. En ese estado, el miedo no es necesario.
La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #260, Estímulo
Comentarios
Cuando ya no "necesitemos" el miedo, tampoco necesitaremos otras muchas cosas y nuestro mundo será otro.
Un saludo desde Valencia-España. ¿No se oye el clamor de los petardos ni huele a pólvora? Mañana habrá un silencio que asombrará a todos.
Saludos a todos los que compartíis este espacio tan especial y gracias nuevamente a Karin por obsequiarnos con estas joyas del saber y del vivir.
Saludos desde Cádiz, desde la mañana de un espléndido día para compartir.
Tienen toda la razón, arrepentimientos y culpas entorpecen nuestro desarrollo. Sí, a veces hacemos mal y lo sano es sentir culpa y arrepentirse... y seguir adelante habiendo aprendido, tratando de arreglar el mal que hemos hecho si es que se puede y prometiéndonos no volver a tropezar con la misma piedra.
Pero esas culpas que no nos dejan vivir no son sanas, porque nos dejan pegados al pasado y no podremos avanzar a menos que las superemos.
Y peores aún son esas culpas y arrepentimientos sin razón de ser, que no vienen de un haber hecho mal sino de no estar a la altura de un perfeccionismo mal entendido o de un deseo de complacer que raya en lo enfermizo.
Así que usemos la culpa y el arrepentimiento en su justa medida, para evaluarnos, aprender, reparar y seguir creciendo.
Un abrazo,
Karin