365 Tao #308, 5 de Mayo 2009: Alma
Alma
La música conmovió mi alma
¿Por qué la gente piensa que hablar sobre el alma es tan abstruso? Dicen que el alma es difícil de discernir, y creen que la espiritualidad es difícil de conocer en la vida común y corriente. Pero hablamos del alma todo el tiempo: “Esta pintura despertó algo en mi el alma.” “Esto me satisface en el alma.” “Este lugar tiene un alma especial.” “Esta persona tiene un alma enorme.” Esto indica que sentimos, al menos intuitivamente, que existe tal cosa como el alma.
Incluso personas que no piensan de sí mismas como espiritualmente conscientes han tenido experiencias relacionadas con el alma. Sabemos que es algo sutil, especial, trascendente, y separado de las referencias normales de las leyes físicas. Dejaremos a otros el pronunciarse sobre qué debemos hacer con el alma, pero piensa en el alma de la que hablas cuando digas algo como “la música me toca el alma misma.”
¿Es esa alma tuya sujeto de condena o de bendición o de reencarnación? ¿O esa alma tuya solo está ahí? ¿No es nuestra más profunda, más sutil humanidad? ¿No es una consciencia capaz de reconocer, capaz de sentir? ¿Que es gentil, no agresiva? ¿Que no confabula, no es política, no es ambiciosa y no es malvada? El alma es parte de tu vida cotidiana.
La meditación de hoy para el hemisferio norte es la #123, Centro
Comentarios
Fantástica.
Un besote enorme Karin
Jorge Portela
Coincido contigo. Más allá de las definiciones sobre qué es el alma, dónde reside y qué pasa con ella cuando morimos, creo que lo importante es que sepamos conectar con ella a nivel consciente no sólo cuando las cosas nos duelen en lo más profundo o cuando rebosamos de felicidad, sino de forma cotidiana.
Creo que esa es la función básica de la meditación, acallar la mente parlanchina para escuchar a nuestra propia alma.
Un abrazo grande y cariñoso,
Karin