365 Tao #125, 3 de Noviembre: Resolución
Resolución
Destierra la incertidumbre.
Afirma la fortaleza.
Mantén la resolución.
Espera la muerte.
Toma una postura hoy. En este punto. En este día. Haz que tus acciones cuenten; no flaquees en tus determinación de cumplir con tu destino. No sigas el destino delineado en algún libro místico: Crea el tuyo propio.
Tu resolución de andar el camino de la vida es tu mayor activo. Sin eso, mueres. La muerte es inevitable, pero que no sea por falta de voluntad, sino porque tu tiempo se acabó. Mientras puedas seguir, usa tu imaginación para arreglártelas con las tribulaciones de la vida. Supera tus obstáculos y realiza lo que imaginas.
Conocerás felicidad inesperada. Conocerás el dolor de ver derribado ante tus ojos lo que te es más querido. Acéptalo. Esa es la naturaleza de la existencia humana, y no tienes tiempo de amortiguar este hecho con cuentos de hadas y explicaciones ilógicas.
Cada día, tu vida se acorta en veinticuatro horas. El tiempo para lograr cosas se vuelve más precioso. Debes cumplir con todo lo que quieres en la vida y luego liberar tu voluntad sobre el momento de la muerte. Tu vida es una creación que muere cuando tú mueres. Liberala, abandona tu individualidad, y al hacerlo, finalmente fusiónate completamente con el Tao.
Hasta ese momento, crea la poesía de tu vida con tenacidad y determinación.
Destierra la incertidumbre.
Afirma la fortaleza.
Mantén la resolución.
Espera la muerte.
Toma una postura hoy. En este punto. En este día. Haz que tus acciones cuenten; no flaquees en tus determinación de cumplir con tu destino. No sigas el destino delineado en algún libro místico: Crea el tuyo propio.
Tu resolución de andar el camino de la vida es tu mayor activo. Sin eso, mueres. La muerte es inevitable, pero que no sea por falta de voluntad, sino porque tu tiempo se acabó. Mientras puedas seguir, usa tu imaginación para arreglártelas con las tribulaciones de la vida. Supera tus obstáculos y realiza lo que imaginas.
Conocerás felicidad inesperada. Conocerás el dolor de ver derribado ante tus ojos lo que te es más querido. Acéptalo. Esa es la naturaleza de la existencia humana, y no tienes tiempo de amortiguar este hecho con cuentos de hadas y explicaciones ilógicas.
Cada día, tu vida se acorta en veinticuatro horas. El tiempo para lograr cosas se vuelve más precioso. Debes cumplir con todo lo que quieres en la vida y luego liberar tu voluntad sobre el momento de la muerte. Tu vida es una creación que muere cuando tú mueres. Liberala, abandona tu individualidad, y al hacerlo, finalmente fusiónate completamente con el Tao.
Hasta ese momento, crea la poesía de tu vida con tenacidad y determinación.
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