365 Tao #97, 6 de Octubre: Alentar

Alentar

A mil millas de casa, abro el mismo libro de oraciones.
Algunas noches fue sólo obligación; esta noche, es consuelo.

Es mejor ser paciente y perseverante. La devoción puede a veces parecer pura pesadez. Lejos de casa, es posible ganar una nueva perspectiva. Sacado de su contexto habitual, nuestro compromiso puede sobresalir mucho más brillantemente. Algo que puede haberse vuelto como freno puede ahora ser tibio y reconfortante. Es por ello que uno debería dominar las propias emociones, y usar la disciplina para nivelar los altibajos del impulso.

Al viajar, estamos lejos de nuestro entorno habitual, incluyendo aquellos elementos que nos contienen y restringen. Casi todos nosotros tenemos miedos, frustraciones e inhibiciones que hemos adquirido en el pasado; el tiempo y la distancia nos ayudan a aquilatarlos más claramente. Superarlos toma tiempo e iniciativa. ¿Cómo podemos hacerlo si nuestro problema mismo son los miedos y la timidez? Ahí es cuando necesitamos de un amigo para ayudarnos y alentarnos. Ellos pueden darnos la guía y apoyo para enfrentar nuestros miedos. Aunque no puedan vivir nuestras vidas ni solucionar abiertamente nuestros problemas, pueden proporcionar una invaluable presencia justo cuando más lo necesitamos.

Dentro nuestro, nuestras devociones diarias son la manera de alentarnos a perseverar. Para con los demás, el alentarlos es la manera de ser compasivos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

365 Tao #64, 5 de Marzo: Desatado

365 Tao #134, 12 de Noviembre 2013: Relajación

365 Tao #58, 28 de Agosto 2011: Oportunidad