365 Tao #33, 3 de Agosto: Defensa
Defensa
Los demonios que entran en tu círculo
Deben ser expulsados.
No importa en que mundo entres -la oficina, el colegio, el templo, la prisión o las calles- hay un submundo poblado por demonios. Es la gente que es codiciosa, agresiva, sádica y cínica. No sólo se aprovechan de los demás sin compunción, sino que se deleitan en ello. Encuentran placer en ver sufrir a otros.
El por qué no puede ser respondido. Está sólo el hecho, sin significado metafísico u otras ramificaciones. No es karma, no es el destino. Si esas personas deciden atacarte, son las circunstancias. Tú tienes que pelear o ser acribillado.
La compasión y la humildad pueden estar entre las virtudes humanas más atesoradas, pero no son útiles en el conflicto. Un bella estatua dorada de tu dios más adorado es un tesoro, pero tú no la usarías como un arma. La virtud es para ser valorada en el contexto apropiado; sólo una espada servirá en la batalla.
Ya sea que el ataque sea físico -asalto, violación, asesinato- o que sea mental -intrigas de negocios, abuso emocional- tú debes estar preparado. Es mejor prepararse para el conflicto aprendiendo tanta autodefensa como sea posible. No te convertirás en un matón o en un monstruo, sino que aprenderás que puedes responder ante cualquier situación. Si no eres atacado nunca, eso será maravilloso. El entrenamiento seguirá ayudándote a trabajar tus miedos, inhibiciones y ansiedades. En el caso de conflicto, nadie, tampoco un veterano, está siempre seguro de que saldrá vivo de la confrontación. Pero ellos resuelven ir hacia ella y darse a sí mismo la posibilidad de dar la pelea. Esto en sí mismo es un triunfo sobre el mal.
Los demonios que entran en tu círculo
Deben ser expulsados.
No importa en que mundo entres -la oficina, el colegio, el templo, la prisión o las calles- hay un submundo poblado por demonios. Es la gente que es codiciosa, agresiva, sádica y cínica. No sólo se aprovechan de los demás sin compunción, sino que se deleitan en ello. Encuentran placer en ver sufrir a otros.
El por qué no puede ser respondido. Está sólo el hecho, sin significado metafísico u otras ramificaciones. No es karma, no es el destino. Si esas personas deciden atacarte, son las circunstancias. Tú tienes que pelear o ser acribillado.
La compasión y la humildad pueden estar entre las virtudes humanas más atesoradas, pero no son útiles en el conflicto. Un bella estatua dorada de tu dios más adorado es un tesoro, pero tú no la usarías como un arma. La virtud es para ser valorada en el contexto apropiado; sólo una espada servirá en la batalla.
Ya sea que el ataque sea físico -asalto, violación, asesinato- o que sea mental -intrigas de negocios, abuso emocional- tú debes estar preparado. Es mejor prepararse para el conflicto aprendiendo tanta autodefensa como sea posible. No te convertirás en un matón o en un monstruo, sino que aprenderás que puedes responder ante cualquier situación. Si no eres atacado nunca, eso será maravilloso. El entrenamiento seguirá ayudándote a trabajar tus miedos, inhibiciones y ansiedades. En el caso de conflicto, nadie, tampoco un veterano, está siempre seguro de que saldrá vivo de la confrontación. Pero ellos resuelven ir hacia ella y darse a sí mismo la posibilidad de dar la pelea. Esto en sí mismo es un triunfo sobre el mal.
Comentarios
Luis.
Ando de viaje ahora (apenas me da tiempo para publicar las meditaciones de cada día) pero ni bien regrese me dedico a buscar el libro que mencionas.
Un abrazo,
Karin
y me ayuda de cierta manera a seguir practicando
Gracias por la traduccion