365 Tao #29, 30 de Julio: Cicatrices
Cicatrices
Las marcas en arcilla seca sólo desaparecen
Cuando la arcilla está blanda otra vez.
Las cicatrices del yo desaparecen
Sólo cuando uno se suaviza por dentro.
A través de la vida, pero especialmente durante la juventud, nos son infringidas muchas cicatrices. Algunas son el resultado de la violencia, el abuso, violación o guerra. Otras surgen de la mala educación. Unas pocas vienen de la humillación y el fracaso. Otras son causadas por nuestras propias desventuras. A menos que nos recuperemos de esas heridas, las cicatrices nos estropean para siempre.
Las escrituras clásicas nos urgen a retirarnos de nuestras propias lujurias y pecados. Pero las cicatrices que se produjeron sin falla de nuestra parte también pueden excluirnos del éxito espiritual. Desafortunadamente, con frecuencia es más fácil dejar un mal hábito que recuperarse de las incisiones de la violencia de otros. La única manera es mediante el auto cultivo. Los doctores y los sacerdotes sólo pueden hacer un tanto. El verdadero curso de la curación depende solamente de nosotros. Para hacer esto, debemos adquirir muchos métodos, viajar mucho, luchar por superar nuestras fobias personales, y tal vez lo más importante de todo, tratar de adquirir la menor cantidad de nuevos problemas que sea posible. A menos que lo hagamos, cada uno de ellos nos excluirá de la verdadera comunión con el Tao.
Las marcas en arcilla seca sólo desaparecen
Cuando la arcilla está blanda otra vez.
Las cicatrices del yo desaparecen
Sólo cuando uno se suaviza por dentro.
A través de la vida, pero especialmente durante la juventud, nos son infringidas muchas cicatrices. Algunas son el resultado de la violencia, el abuso, violación o guerra. Otras surgen de la mala educación. Unas pocas vienen de la humillación y el fracaso. Otras son causadas por nuestras propias desventuras. A menos que nos recuperemos de esas heridas, las cicatrices nos estropean para siempre.
Las escrituras clásicas nos urgen a retirarnos de nuestras propias lujurias y pecados. Pero las cicatrices que se produjeron sin falla de nuestra parte también pueden excluirnos del éxito espiritual. Desafortunadamente, con frecuencia es más fácil dejar un mal hábito que recuperarse de las incisiones de la violencia de otros. La única manera es mediante el auto cultivo. Los doctores y los sacerdotes sólo pueden hacer un tanto. El verdadero curso de la curación depende solamente de nosotros. Para hacer esto, debemos adquirir muchos métodos, viajar mucho, luchar por superar nuestras fobias personales, y tal vez lo más importante de todo, tratar de adquirir la menor cantidad de nuevos problemas que sea posible. A menos que lo hagamos, cada uno de ellos nos excluirá de la verdadera comunión con el Tao.
Comentarios
Luis.
Si lees inglés, definitivamente te recomiendo 365 Daily Tao Meditations de Deng Ming-Dao. Y sus otros libros también, tiene varios en español. Uno que me gustó mucho fue Chronicles of Tao: The secret life of a Taoist master.
Sobre salud, alimentación, etc... El Tao de la Salud, el Sexo y la Larga Vida de Daniel Reid es un excelente compendio.
Los escritos sobre el Zen y el Tao de Osho son muy interesantes.
Tengo algunos más orientados a artes marciales... no se si te interesarán.
También está el Tao de Winnie-the-Pooh... genialmente simple e ingenuo.
Y si encuentras algo que te guste, cuéntame tú a mi. Que dos cabezas piensan más que una... y tengo mucho que aprender!
Muchos saludos,
Karin