365 Tao #333, 30 de Mayo: Burro
*Burro*
Desmonta tu burro en la cima.
Algunos de los lugares de este mundo son muy difíciles de subir, y la gente usa animales. Cada persona puede montar sólo uno, y cada animal puede tener un nombre diferente. Los jinetes suben el sendero en diferentes órdenes, y discuten sobre las variadas opiniones de sus experiencias. Sus opiniones pueden incluso entrar en conflicto: Un viajero puede pensar que el viaje es emocionante, otro puede encontrarlo aterrador, y un tercero puede encontrarlo banal.
En la cima todos los viajeros se paran en el mismo lugar. Cada uno de ellos tiene la misma oportunidad de ver las mismas vistas. Los burros son puestos a descansar y pastar; ya no se necesitan.
Todos viajamos el camino del Tao. Los burros son las diversas doctrinas que cada uno de nosotros abraza. ¿Qué importa qué doctrina abrazamos mientras nos lleve a la cima? Tu burro puede ser un burro Zen, el mío un burro Tao. Hay burros Cristianos, Islámicos, Judíos e incluso Agnósticos. Todos llevan al mismo lugar. ¿Por qué burlarse del nombre de los burros de otros? ¿No estás montando un burro tú también?
Cuando llegamos a la cima deberíamos dejar de lado ambos, los burros y las experiencias que tuvimos en el ínterin. El que hayamos subido sufriendo o alegremente es irrelevante; estamos allí. Todas las religiones tienen diferentes nombres para sus maneras de llegar a la sagrada cima. Una vez que llegamos a la cima, ya no necesitamos nombres, y podemos experimentar todas las cosas directamente.
Desmonta tu burro en la cima.
Algunos de los lugares de este mundo son muy difíciles de subir, y la gente usa animales. Cada persona puede montar sólo uno, y cada animal puede tener un nombre diferente. Los jinetes suben el sendero en diferentes órdenes, y discuten sobre las variadas opiniones de sus experiencias. Sus opiniones pueden incluso entrar en conflicto: Un viajero puede pensar que el viaje es emocionante, otro puede encontrarlo aterrador, y un tercero puede encontrarlo banal.
En la cima todos los viajeros se paran en el mismo lugar. Cada uno de ellos tiene la misma oportunidad de ver las mismas vistas. Los burros son puestos a descansar y pastar; ya no se necesitan.
Todos viajamos el camino del Tao. Los burros son las diversas doctrinas que cada uno de nosotros abraza. ¿Qué importa qué doctrina abrazamos mientras nos lleve a la cima? Tu burro puede ser un burro Zen, el mío un burro Tao. Hay burros Cristianos, Islámicos, Judíos e incluso Agnósticos. Todos llevan al mismo lugar. ¿Por qué burlarse del nombre de los burros de otros? ¿No estás montando un burro tú también?
Cuando llegamos a la cima deberíamos dejar de lado ambos, los burros y las experiencias que tuvimos en el ínterin. El que hayamos subido sufriendo o alegremente es irrelevante; estamos allí. Todas las religiones tienen diferentes nombres para sus maneras de llegar a la sagrada cima. Una vez que llegamos a la cima, ya no necesitamos nombres, y podemos experimentar todas las cosas directamente.
Comentarios
Creo que las distintas religiones reflejan la diversidad cultural -muchísimo más marcada cuando las comunicaciones y los viajes eran más difíciles y largos. Hoy en día, la gente sigue algo influida por el ambiente religioso del lugar en que nació, pero tiene más opciones para elegir una religión o una filosofía que le "llegue", que le hable en el lenguaje que más facilite su comprensión, que le de las muchas reglas o las pocas guías que necesite para buscar el mejor camino.
Ojalá aprendamos a respetar las decisiones que los otros toman sobre el burro al que se suben, porque no viajaremos mejor ni llegaremos más rápido si nos ponemos a criticar al burro de al lado.