365 Tao #328, 25 de Mayo: Presencia
*Presencia*
El pararrayos en el pináculo
Atrae poder por su mera presencia.
Del mismo modo, debemos trabajar
Por sustancia y altura.
Si queremos comunión con los poderes celestiales, sólo necesitamos lograr la altura espiritual adecuada. Entonces el cielo vendrá a encontrarnos tan seguramente como un relámpago al pararrayos. El esfuerzo está en el favorecerse, en la purificación de nuestro carácter, en el extenderse hacia arriba. Una vez que la situación es correcta, la unión es inevitable.
Algunas personas dicen, “¿A quién le importa el cielo?” Algunos dicen, “¿Por qué esforzarse por refinarse?” Por su puesto, a nadie le es requerido el hacer un esfuerzo en la vida. Todos podemos ir por la vía fácil. Pero entonces seguimos siendo pararrayos. Solo que las fuerzas que atraemos no son los poderes del cielo, sino los poderes de los demonios, desgracia y depredadores.
No, no hay ninguna verdadera razón por la que nadie deba querer purificarse por razones espirituales. El hecho es, sin importar qué clase de persona seas, atraerás algo hacia ti. Una de las formas más importantes de controlar lo que viene hacia ti es el refinar tu sustancia.
El pararrayos en el pináculo
Atrae poder por su mera presencia.
Del mismo modo, debemos trabajar
Por sustancia y altura.
Si queremos comunión con los poderes celestiales, sólo necesitamos lograr la altura espiritual adecuada. Entonces el cielo vendrá a encontrarnos tan seguramente como un relámpago al pararrayos. El esfuerzo está en el favorecerse, en la purificación de nuestro carácter, en el extenderse hacia arriba. Una vez que la situación es correcta, la unión es inevitable.
Algunas personas dicen, “¿A quién le importa el cielo?” Algunos dicen, “¿Por qué esforzarse por refinarse?” Por su puesto, a nadie le es requerido el hacer un esfuerzo en la vida. Todos podemos ir por la vía fácil. Pero entonces seguimos siendo pararrayos. Solo que las fuerzas que atraemos no son los poderes del cielo, sino los poderes de los demonios, desgracia y depredadores.
No, no hay ninguna verdadera razón por la que nadie deba querer purificarse por razones espirituales. El hecho es, sin importar qué clase de persona seas, atraerás algo hacia ti. Una de las formas más importantes de controlar lo que viene hacia ti es el refinar tu sustancia.
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