365 Ta0 # 291, 18 de Abril: Progresión
*Progresión*
Cuando la meditación se añeje,
Cambia de método rápidamente.
Para quienes siguen el Tao no existe tal cosa como una sola meditación que uno practique por el resto de su vida. Todo lo del Tao cambia y fluye, y así también debe hacerlo la meditación. No es una disciplina estática sino más bien un medio progresivo de la vida espiritual. Los principiantes tienen su meditación, los estudiantes avanzados tienen la suya. La gente sencilla tiene meditaciones simples, las personas complicadas deben tener meditaciones que los comprometan completamente.
No importa qué clase de persona seas, habrá momentos en que agotarás todo el potencial de un método contemplativo. Después de todo, un método es sólo una estructura arbitraria, mientras que el subconsciente que estás tratando de dominar es infinito, cambiante, elusivo. Por lo tanto, cuando un método está agotado, tienes que cambiarte a otro. A veces es suficiente con alternar ida y vuelta entre métodos; en otros momentos necesitarás pasar a una etapa superior de meditación.
Mientras te sientas inquieto, es una señal de que todavía no has madurado completamente en la senda espiritual. Los últimos niveles de meditación tratan con la completa quietud de la mente. En este estado, uno siente nada, piensa en nada, se preocupa acerca de nada. Cuando la meditación se vuelve añeja, hay una preocupación que evitará que consigas esta quietud. Por eso cambias, hasta el día en que la inquietud retroceda naturalmente y la tranquilidad sea todo lo que quede.
Cuando la meditación se añeje,
Cambia de método rápidamente.
Para quienes siguen el Tao no existe tal cosa como una sola meditación que uno practique por el resto de su vida. Todo lo del Tao cambia y fluye, y así también debe hacerlo la meditación. No es una disciplina estática sino más bien un medio progresivo de la vida espiritual. Los principiantes tienen su meditación, los estudiantes avanzados tienen la suya. La gente sencilla tiene meditaciones simples, las personas complicadas deben tener meditaciones que los comprometan completamente.
No importa qué clase de persona seas, habrá momentos en que agotarás todo el potencial de un método contemplativo. Después de todo, un método es sólo una estructura arbitraria, mientras que el subconsciente que estás tratando de dominar es infinito, cambiante, elusivo. Por lo tanto, cuando un método está agotado, tienes que cambiarte a otro. A veces es suficiente con alternar ida y vuelta entre métodos; en otros momentos necesitarás pasar a una etapa superior de meditación.
Mientras te sientas inquieto, es una señal de que todavía no has madurado completamente en la senda espiritual. Los últimos niveles de meditación tratan con la completa quietud de la mente. En este estado, uno siente nada, piensa en nada, se preocupa acerca de nada. Cuando la meditación se vuelve añeja, hay una preocupación que evitará que consigas esta quietud. Por eso cambias, hasta el día en que la inquietud retroceda naturalmente y la tranquilidad sea todo lo que quede.
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